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Caro Gabriel, finalmente por esta parte de Europa pudimos hacer algo en el día de ayer. Otra vez junto a la bifurcación de los ríos Cardener y Llobregat, con un poquito de frío pero con buen sol en la mañana. Logré reunirme con jóvenes principiantes en el oficio aunque con mucho interés en aprender y compartir. Creo que para los próximos encuentros saldrá mejor...
desde Barcelona, Marlene Denis
Te envío algo de lo leído ayer:
LA VIDA
Lisandra Jaén, 19 años
Por un lado te da mucho
y por otro te lo quita.
¿A quién no le ha pasado?
Quienes se creen Dios del Olimpo
ni llegar al cielo permiten.
No obstante
así es la vida...
Vida que sin querer enseña
que sin pedir
ofrece
que rompe con los esquemas
de lo escrito tiempo atrás.
Que no peprdona si duele
porque no hay que perdonar.
Que llena
que reprime
que no le importa tu tiempo
porque ella tiene más.
Vida
que cuando no te das cuenta
condenándote está.
ENAMORADA POR EXCELENCIA
Patricia González, 16 años
Quedan secuelas de ese amor de verano
que me hizo olvidar malos momentos.
Llegué a pensar que tú eras la felicidad
y ella
de alguna manera
-creo-
necesitaba de mí.
Me llevaste al sitio más bello del mundo
en una mirada.
Y tus labios me subieron a la cima...
Si alguien entiende lo que escribo
o al menos
lo que intento expresar
que me diga algo
que diga si puede verme
a través de cada palabra.
En fin
no importa lo que escriban estas manos
que nada sienten
que nada tienen.
Sigo diciendo cosas
y ni siquiera me doy cuenta.
Busco el final para un escrito sin tema.
Acaso tú eres el producto de mi fantasía
y yo
la enamorada de ti.
MARLENE DENIS
Poema XIII de "Si aún logro contemplar mi nacimiento"
nosotros
el pueblo
con las vísceras laceradas en cada continente
somos la única razón
para que Dios quiera bendecir
(si es que se acuerda)
nuestra hambre y nuestra sed
nuestro andrajo
gritado en las cuatro esquinas del planeta:
Paz en el cielo y en la tierra gloria
Bienaventurados los que sufren...
porque a este paso
alcanzaremos el reino de los locos.
nosotros
el pueblo
caído y levantado tantas veces en torno a la sangre
seguiremos sin comprender
ciertas cosas.
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